La bestia, primera parte

Súbitamente, Daniel abrió los ojos. Lo primero que vio fue un rojizo resplandor que lo cubría todo. De inmediato su olfato fue asaltado por el acre olor a excremento rancio y orina estancada. No había sonido alguno, salvo por el repiqueteo de una gota que caía al piso sin cesar. Un escalofrío le recorrió el… Seguir leyendo La bestia, primera parte