Cuando desperté ahí estaba ella: despeinada, con el maquillaje embarrado por toda la cara y apestando a una mezcla de alcohol, semen y fluidos vaginales. La miré con detenimiento, era mi reflejo; el reflejo de mi egolatría, de mi egoísmo, de mis carencias… de mis miedos. Aún desnudo me paré de la cama y dejándome… Seguir leyendo Resaca