Con pasos furtivos se acercan, sutilmente rozan mi cara e interrumpen mi sueño, se acomodan en mi regazo y duermen. Con sus ojos cerrados, su cuerpo extendido, a veces hecho un ovillo, irradian una cálida luz que calma mis tormentas internas. Pequeñas criaturas que llenan mi vida, que arrancan sonrisas con sus traviesos jugueteos, corriendo… Seguir leyendo Para las peludas