Abrazos

Este año llega a su fin, el terrible 2020 quedará atrás en el tiempo y nos aguarda un 2021 que no empezará muy diferente a lo vivido en los pasados meses. Pero entre toda esa oscuridad, incertidumbre y miedo siempre hubo destellos de luz, algunos fugaces y otros que seguirán brillando por mucho tiempo. A pesar de la cancelación de importantes planes y el detener por completo actividades que me dan oxigeno y me mantienen cuerdo, estoy agradecido por todo lo que recibí este año. Principalmente estoy agradecido con mis letras y todo lo que me han dejado. Gracias a ellas me he dado a conocer y he conocido gente maravillosa de muchas partes del mundo. Gracias a ellas he forjado amistades; amistades que aunque se encuentran lejos, sé que son tan reales como si en este momento estuvieran sentadas a mi lado. Personas de las que he aprendido mucho y las que me han guiado. Ahora realmente me doy cuenta del verdadero poder que tienen las palabras escritas…

Gracias a todos ustedes queridos lectores y amigos. Gracias por impulsarme a seguir escribiendo. Gracias por visitar este humilde espacio. Gracias por los comentarios y los “me gusta”. Gracias por permitirme también leerlos y aprender de ustedes. Gracias por hacerme reír, por hacerme llorar, por hacerme disfrutar. Gracias por convertirse en familia. Gracias, gracias, gracias… dos mil veintiún gracias.

… son tan poderosas que por medio de ellas he podido tocar sentimientos, exacerbar pasiones y crear vínculos. Las palabras escritas nos llevan lejos; son alimento, son furia, son sangre, son sudor, son entendimiento, son suspiros, son carnalidad. Leer y escribir debería de ser un ciclo sin fin, un ciclo del que todos participáramos y por el cual todos nos dejáramos llevar.

Les deseo (a los que lean esto y a los que no también) que tengan un gran inicio de año. Un abrazo sincero acompañado de los mejores deseos. Buenas letras a todos.

Edgardo Villarreal (e.vil)