Ciclo

Observo el infinito

en el interior

de las dulces lágrimas

que nacen

en lo profundo de

tu mirada de miel.

Risa que se escucha

en el vacío

sideral.

Pies descalzos

que pisan lodazales

y permanecen

siempre limpios.

Cristales de hielo

que se convierten

en suspiros.

Tu boca

es la puerta de entrada

al infierno.

Eterna prisión

a la que regreso

una y otra vez

una y otra vez.