Fantasmas

Por las circunstancias que sean, todos tenemos fantasmas que nos acosan y nos muestran nuestros lados oscuros.

Tenebris Ficta

 

 

—No sirve de nada que finjas no escucharme. Aquí estoy. Me ves y me oyes —por unos momentos guardó silencio—. Sabes bien que no me voy a ir… Que no nos vamos a alejar nunca de ti.

A través de la puerta de cristal del balcón, miró hacia adentro del departamento. Efectivamente, todos estaban ahí, en los respectivos espacios que habían reclamado como suyos. Volteó de nuevo a la silla que ocupaba su interlocutor.

—Desearía que no fuera así. Que me dejaran en paz. Sin embargo, entiendo que es la penitencia que tengo que pagar por mis pecados.

—¿Penitencia? —una amarga risa rompió su serio semblante, pero se esfumó en unos segundos. Después volvió a hablar con su mismo tono severo—. Deberías de reconsiderar tus palabras; somos una bendición en tu miserable vida. Tus únicos amigos. Sólo nosotros te entendemos. Nadie más.

—¿Acaso bendición es mirar sus desencajadas…

Ver la entrada original 640 palabras más

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s