Con sabor a sal

Sentí tu abrazo
tu mirada perdida en mi rostro
la calidez de tu sonrisa fundiéndose con la mía,
sentí tus manos
ávidas por tocarme
por palpar los confines de mi piel,
sentí el sudor escurriendo
por nuestros cuerpos en colisión
deleitándose en su imperfecta armonía,
escuché como susurrabas mi nombre
y luego lo gritabas en una explosión de amor,
te mostré un pedacito de mi alma
ese pedacito donde habita mi ternura
y mi vulnerabilidad,
quise que lo tocaras
que sintieras lo que yo,
pero no,
tus ojos se cerraron
tu voz enmudeció
y una sardónica mueca
a tu lindo semblante asomó,
me diste la espalda
te alejaste
y yo implorando
te pedí que te quedaras
y tú reíste y jamás volví a saber de ti,
ahora eres solo un recuerdo
el recuerdo de una fugaz plenitud,
de sonrisas y palabras
de caricias y promesas,
ahora eres solo un recuerdo,
un recuerdo con sabor a sal.

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