Deseo

Deseo gritar, gritar a todo pulmón,

gritar hasta quedarme sin voz, hasta vaciarme.

Deseo llorar, llorar sin parar, con lágrimas del alma,

llorar hasta que mis ojos revienten, hasta secarme.

Deseo golpear, golpear con fuerza,

golpear hasta que mis nudillos duelan, hasta desgarrarme la piel.

Deseo amar, amar sin reservas, con verdadera pasión,

amar hasta no entender más, hasta no necesitar más.

Deseo sonreír, sonreír a la más mínima provocación,

sonreír hasta que me sea natural, hasta que sea un gesto que siempre este ahí.

Deseo bailar, bailar sin parar, abrir lo brazos y dejarme envolver por la música,

bailar todas las noches, hasta el amanecer.

Deseo no pensar, no pensar en el siguiente paso, ni en el anterior,

no pensar en el qué dirán, no pensar hasta sólo ser.

Deseo ser alguien sin ataduras, porque nunca lo he sido, para sólo sentir y no cuestionar. Para dejarme llevar por la marea de la vida y no volver a preguntarme en que costa voy a parar. 

Deseo volver a tener esa inocencia de niño, esa inocencia que la sociedad va aniquilando, esa inocencia que, poco a poco, va siendo suplantada por la madurez que es requisito de la estúpida adultez. 

Deseo saciarme con las cosas simples de la vida, olvidarme de complicaciones. 

Deseo empaparme con la lluvia sin temor a enfermarme.

Deseo nunca dejar de imaginar, nunca cambiar todos los mundos fantásticos que habitan en mi mente por una ambición material.

Deseo ser siempre yo, nunca aparentar, nunca pretender, nunca olvidar.

Deseo, deseo, deseo. Todo es tan sencillo como eso: Desear. Porque cuando se pierde el deseo se pierden las ganas de vivir.

8 comentarios en “Deseo”

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s